sábado 20 de junio de 2009

Yo hablaba en chino y el técnico en swahili

O eso al menos es lo que me ha parecido después de estar una media hora intentando hacerle entender como se podía establecer una conexión con su sistema y él otro tanto, intentando explicarme lo mismo. Me interesa mucho el swahili, pero en la intimidad (si, si, como a ese otro, otro idioma), cuando estoy intentando hacer entender mi producto y buscar soluciones a los problemas e inconvenientes que pueden encontrar los clientes, intento conseguir que se me entienda y si puede ser a la primera.

No os voy a engañar y reconozco que me he puesto en terreno fangoso. No debía haberme metido en el espacio que ocupan los técnicos y que conocen perfectamente los entresijos de su herramienta, pero a veces las cosas cambian. Intentas ir siempre por la vía uno de la estación, pero de repente te encuentras con un cambio de agujas que hace que pasemos a la vía ocho o peor, que nos lleve de cabeza a la vía muerta.

Intentas argumentar y aportar soluciones o incluso ideas, para que se valore más tu trabajo y… te equivocas. Lo hago habitualmente. Me gusta que mi cliente vea que me esfuerzo y me preocupo por el éxito de mi producto en su empresa, pero en ocasiones, eso hace que se complique más todo.

Analizando el caso de hoy, me he dado cuenta de que he entrado demasiado en detalle con un técnico. El técnico que al final de todo el proceso es quien dará su visto-bueno o no y según parece (a día de hoy y dicho por los propietarios) su opinión será la que cuente. A este técnico le va el cuerpo a cuerpo y eso me está obligando a invertir mucho más de lo habitual, sobretodo en hacer acopio de información. Lo bueno de esto, es que por lo menos me servirá para futuras operaciones, aunque no tengo demasiado claro como va a acabar todo esto…

Sobre el autor del artículo

Ll. Bosch

http://www.soycomercial.com/yo-hablaba-en-chino-y-el-tecnico-en-swahili/