Llevo muchos años haciendo de comercial y he coincidido con comerciales a los cuales no les gustaba ni gota hacer puerta fría o captación (neologismo utilizado en la actualidad). En ocasiones, estos comerciales se sentían culpables de esta situación y consideraban su actitud como “anómala” y poco profesional.
Ser comercial (como ya sabéis todos los que os dedicáis a esto) es muy complicado y la parte que más rendimiento y mayor productividad nos puede dar, es la puerta fría y que paradójicamente es a lo que más tememos.
Si eres comercial y no te gusta hacer puerta fría, no te preocupes y piensa que a la mayoría de nosotros tampoco nos desespera. Lo que si que debes hacer es marcarte algunos pequeños objetivos. Intenta pensar cual puede ser el sitio más factible y que valoren más tu producto, busca potenciales clientes, con los cuales hayas tenido ya alguna relación comercial en el pasado o gente a la cual ya conoces y les puede encajar tu producto o servicio. También puedes aprovechar alguna venta que hayas podido realizar, para visitar a empresas colindantes o buscar empresas o clientes que se dedican a lo mismo que el último cliente que has hecho. De esta manera, puedes encontrar un vínculo favorable que te permita romper barreras y te transmita esa seguridad que todos queremos.
Esos son algunos pequeños trucos que utilizo yo mismo. A mí personalmente, me dan mucha seguridad a que me guste más la puerta fría, y me ayudananiman a seguir con mi trabajo.




